GEMELOS (PLAUTO)

 

PRÓXIMAS ACTUACIONES

FEBRERO 2020

VALENCIA. Sala Matilde Salvador (viernes 28, a las 17:30 y 19:30 horas)


MARZO 2020

BARCELONA. Teatre Joventut de L’Hospitalet de Llobregat (miércoles 4, a las 12:30 horas, y jueves 5, a las 10:30 y a las 12:30 horas)

TERUEL. Salón de Actos José Antonio Labordeta (martes 31, a las 12:00 horas)


ABRIL 2020

SAGUNTO. Teatro Romano (jueves 2, a las 16:30 horas)

TARRAGONA. Camp de Mart (jueves 16, a las 10:30 y a las 16:00 horas)






REPARTO

MENECHMO I    Emilio Bourne

MENECHMO II    Daniel Pérez

PARÁSITO    Guillem Blanco

MESENIO    Jose Ríos

JAIRA    Nicola Barbosu

EROTIA    Gala Rodríguez

CULINDRA    Noemi Denia

MÉDICO    Ainhoa Bernal

VIEJO    Víctor Garrido


EQUIPO TÉCNICO Y ARTÍSTICO

MÚSICA    José Ignacio Payá

SASTRERÍA    Isa Jiménez

DIRECCIÓN ARTÍSTICA

Guillem Blanco

DIRECCIÓN TÉCNICA

Luis Miguel Arroyo

DISEÑO

Corfú Disseny Gràfic

AYUDANTES DE DIRECCIÓN

Víctor Garrido

Miguel Torrecilla


DIRECCIÓN

Miguel Navarro































CONTACTA

 

VEINTE AÑOS DESPUÉS...

¡MENECHMO BUSCA A MENECHMO!


GEMELOS

Un comerciante de Siracusa (Italia) tuvo dos hijos gemelos, Menechmo y Sósicles. Cuando los niños tenían siete años, el padre se llevó a Menechmo a Epidamno (Grecia) para asistir al mercado anual de la ciudad. La plaza estaba llena de gente y el pequeño se despistó y se perdió, y el padre se murió del disgusto. Al niño lo recogió un acaudalado comerciante epidañés, quien, aprovechando que no podía tener hijos, se quedó con él. En Siracusa lloraron la desaparición del padre y del hijo, y el abuelo, que se llamaba Menechmo y tenía el capricho de que su heredero se llamase también Menechmo, exigió a Sósicles cambiarse de nombre y hacerse llamar Menechmo, como su hermano desaparecido.

Pero Menechmo, el auténtico, se crió en Epidamno, heredó una gran fortuna, se casó con una mujer rica y vivió feliz y olvidado ya de su origen italiano. En Siracusa, por el contrario, siempre se acordaron del niño perdido y siempre soñaron con poder encontrarlo algún día. Por eso, ahora, veinte años después... ¡Menechmo busca a Menechmo!